Free Cinema

Reaccionando frente a la tradición cinematográfica y dramatúrgica británica, un grupo de autores propuso, a fines de la década de los cincuenta, una renovación de esas actividades, atendiendo en mayor grado a los temas que interesaban a las clases más populares. Ese conjunto de creadores recibió el nombre de “Los jóvenes airados”, y uno de sus principales activistas e impulsores fue el escritor John Osborne. En torno suyo, fueron reuniéndose varios cineastas, influidos por las nociones puestas de actualidad por la nouvelle vague francesa. Su intención de elaborar un cine socialmente comprometido dio lugar a la corriente denominada british social realism (realismo social británico), también llamado free cinema, que no era sino un modo de reaccionar a la artificialidad narrativa de Hollywood.

Entre los más distinguidos defensores de la nueva tendencia figuraban los críticos de las revistas “Sequence” y “Sight and Sound”, quienes propusieron como pauta el largometraje Un lugar en la cumbre (1959), de Jack Clayton, producido por James y John Woolf Remus, e inspirado en una novela de John Braine.

Los fundadores de “Sequence” eran Lindsay Anderson, Gavin Lambert, Tony Richardson y Karel Reisz, y entre sus principales intenciones figuraba la puesta en práctica del manifiesto inaugural del grupo, publicado en 1957. Muy conocido en el ámbito teatral, Anderson rodó varios documentales que recogían los principios del movimiento. Entre ellos figuran Foot and mouth (1955) y Every day except Christmas (1957). A éstos cabe añadir dos largometrajes, El ingenuo salvaje (1963) e If… (1968). Precisamente el protagonista de este último filme, Mick Travis (encarnado por Malcolm McDowell) fue recuperado por Anderson en dos películas posteriores, O Lucky man! (1973) y Britannia Hospiral (1982), donde insistía en su crítica a los estamentos más poderosos de la sociedad británica.

Reisz, de origen checo, publicó en “Sequence” y “Sight and Sound” varios artículos en torno a la narración cinematográfica. Como fruto de ese interés, dio a conocer en 1953 su libro “The technique of film editing”, escrito junto a Gavin Millar. Los primeros pasos de Reisz en el cine los dio con Lindsay Anderson y Tony Richardson. Junto a Richardson rodó el documental Momma don’t allow (1955). Posteriormente, estrenó We are the Lambeth Boys (1959) y un largometraje de ficción, Sábado noche, domingo mañana (1960). No obstante, títulos posteriores de su carrera, como Isadora (1969) y La mujer del teniente francés (1981), escapaban del ámbito del free cinema.

Tony Richardson era director teatral, había trabajado en la BBC como productor entre 1952 y1955, y elaboró junto a Reisz el mencionado proyecto de Momma don’t allow. Bien recibido por la crítica, este documental se comercializó en 1956, el mismo año en que John Osborne estrenaba la obra teatral “Mirando hacia atrás con ira”, donde cristalizaba el mensaje provocador de los “jóvenes airados”. Richardson, encargado de dirigir la puesta en escena, filmó luego su adaptación cinematográfica, Mirando hacia atrás con ira (1959), a la que siguieron nuevas muestras del free cinema como El animador (1960), Réquiem por una mujer (1961) y La soledad del corredor de fondo (1962).

La influencia del free cinema nunca ha desaparecido del cine británico. Entre sus más importantes herederos figuran Ken Loach y Stephen Frears, quien precisamente comenzó su carrera profesional junto a Lindsay Anderson y Karel Reisz. Filmes de Frears como Mi hermosa lavandería (1985), Ábrete de orejas (1986) y Sammy y Rose se lo montan (1987) proclaman la vigencia de algunos de los principios que defendió el grupo original.

Sábado noche, domingo mañana.

Mirando hacia atrás con ira.

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